GRADO 5: SEMANA DESDE EL 27 HASTA EL 31 DE OCTUBRE DEL 2025
Monday, October 27TH, 2025
estudio fotográfico para los graduandos
MATH
LA RATITA PRESUMIDA
Érase
una vez una ratita muy coqueta y presumida que un día, barriendo la puerta de
su casa, se encontró una moneda de oro. - ¡Qué suerte la mía! -dijo la ratita,
y se puso a pensar-: ¿En qué me gastaré la moneda? La gastaré, la gastaré, ¡En
caramelos y gomitas! No no… que harán daño a mis dientes. La gastaré, la
gastaré, ya sé, la gastaré en ¡bizcochos y tartas muy ricas!! No no… que me
darán dolor de tripa. La gastaré, la gastaré… ya sé, la gastaré en ¡un gran y hermoso
lazo de color rojo!
Con
su moneda de oro la ratita se fue a comprar el lazo de color rojo y luego, sintiéndose
muy guapa, se sentó delante de su casa para que la gente la mirara con su
gran
lazo. Pronto se corrió la voz de que la ratita estaba muy hermosa y todos los
animales solteros
del
pueblo se acercaron a la casa de la ratita para proponerle casamiento.
El
primero que se acercó a la ratita fue el gallo. Vestido de traje y muy coqueto,
luciendo
una enorme cresta roja, dijo: -Ratita, ratita, ¿te quieres casar conmigo? La
ratita le preguntó:
-¿Y
qué me dirás por las noches? Y el gallo
dijo: -Quiquiriquí -cantó el gallo con su imponente
voz.
Y la
ratita dijo: -No, no, que me asustarás…
Y el
gallo siguió su camino. No tardó mucho y apareció el cerdo. -Ratita, ratita,
¿Te quieres casar conmigo? La ratita le preguntó: -¿Y qué me dirás por las
noches?
–
Oinc oinc oinc -gruñó el cerdo con orgullo.
Y la
ratita dijo: -No, no, que me asustarás… Y el señor cerdo se marchó.
No
tardó en aparecer el burro. -Ratita, ratita, ¿te quieres casar conmigo?
La
ratita le preguntó: - ¿Y qué me dirás
por las noches? – Ija, ija, ijaaaa -dijo el burro con fuerza
Y la
ratita dijo: -No, no, que me asustarás…
Y el
burro volvió a su casa por el mismo camino.
Luego,
apareció el perro. -Ratita, ratita, ¿te quieres casar conmigo? La ratita le
preguntó:
-¿Y
qué me dirás por las noches? -Guau, guau, guau -ladró el perro con mucha seguridad
Y la
ratita dijo: -No, no, que me asustarás…
Y el
perro bajó sus orejas y se marchó por las montañas.
No
tardó mucho y apareció el señor gato. -Ratita, ratita, ¿te quieres casar
conmigo?
La
ratita le preguntó: -¿Y qué me dirás por las noches? -Miau, miau, miauuu
-ronroneó el gato con
dulzura.
Y la ratita dijo: -No, no, que me asustarás…
Y el
gato se fue a buscar la cena por otros lados.
La
ratita ya estaba cansada cuando de repente se acercó un fino ratón. -Ratita,
ratita, ¿te quieres casar conmigo? La ratita le preguntó: -¿Y qué me dirás por
las noches?
-Pues
me callaré y me dormiré, y soñaré contigo.
Y la
ratita finalmente tomó una decisión: -Pues contigo me casaré. Y así fue cómo la
ratita felizmente se casó con el ratón.
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UNA VISTA A LA GASTRONOMIA DE LOS PAUSES SUDAMERICANOS






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